Una vez impreso, la manilla se somete a una serie de procesos mecánicos que darán a cada detalle la conformación exacta y prepararán el camino para los procedimientos posteriores.
En primer lugar, procedemos al decapado y pulido de las manillas y placas, tratamientos químicos gracias a los cuales se eliminan los residuos de grafito heredados del moldeo y que, asociados al procesamiento mecánico, permiten alcanzar la más alta calidad estética y funcional.
Las manillas y sus componentes son luego transferidos a una tornería. Es este el momento donde se crea el sitio para insertar el hierro cuadrado que conecta la manilla con la cerradura, y en el cual se prepara el módulo con las medidas adecuadas para el posterior ensamblaje de la manilla en una placa o roseta.

En tornería se realizan procesamientos mecánicos de los cuellos de las manillas y operaciones de torneado, taladrado, brochado y fresado.
Los pasos varían según el diseño de cada modelo: por ejemplo, algunos elementos ricos en ranuras se fresan porque esto permite optimizar mejor la figura y eliminar completamente las impurezas.
Luego están las manillas creadas directamente en el torno: en estos casos, la barra de bronce se trabaja con el eje y luego se dobla cuando está caliente.

La fase de procesamiento mecánico de Linea Calí es construida especialmente para cada línea. Para una manilla bella de mirar, práctica de utilizar y resistente en el tiempo.
