No todo es blanco o negro: ¡también existe el gris!

Blanco, gris, negro… independientemente del color que elijas, las manillas barnizadas son ahora un “must have” para los amantes del mobiliario moderno.
El barniz asegura un acabado extremadamente liso y uniforme que le da a las manillas un aspecto de alta calidad.
Pero eso no es todo: las protege del desgaste y las hace muy fáciles de limpiar.
Solo tienes que elegir el color que mejor se adapte a tu estilo y así transformar tus puertas en objetos de diseño.

Blanco
Las manillas barnizadas de blanco son una opción extremadamente moderna. El blanco, por ser un color neutro, combina perfectamente con cualquier tipo de puerta, en madera o laminado, aportándole luminosidad.
Se pueden utilizar para crear contraste en puertas oscuras o para integrarse armoniosamente en puertas blancas o muy claras.

Negro
Las manillas barnizadas de negro, por otro lado, representan una elección sofisticada. El negro es un color elegante y refinado que añade dramatismo al ambiente.
Crean un fuerte contraste visual en las puertas de colores claros y agregan un elemento de interés y atención. Este contraste puede enfatizar el diseño de la puerta y llamar la atención, convirtiéndolo en un punto focal en la habitación.

Gris
Finalmente, el sofisticado y versátil color gris. Las manillas grises para puertas agregan un toque de elegancia discreto al ambiente, sin ser demasiadas llamativas. Este color es perfecto para aquellos que buscan un estilo sofisticado pero discreto.
Ya sea que se trate de una puerta blanca, negra o de otro color, las manillas grises pueden complementar el aspecto general de una manera sutil y de buen gusto.
